BOTELLAS SENSORIALES

 

Las botellas sensoriales son un material con el que los niños se lo pueden pasar muy bien y si somos un poco perspicaces podemos sacar muchas oportunidades de aprendizaje.

¿Qué son las botellas sensoriales? 

Las botellas sensoriales son botellas de plástico que se llenan con diferentes objetos y/o substancias para estimular la curiosidad del niño. 

¿Qué tipos de botellas sensoriales existen?

Pueden ser...:

  • De diferentes temáticas: marinas, letras, otoñales, invernales,...
  • Por el uso que le dan: pueden ser educativas, por ejemplo una botella llena de agua y con letras de plástico, el objetivo es identificar las diferentes letras que aparecen, buscar una letra que le asignen, etc. O simplemente para la diversión, por ejemplo una botella llena de arroz que le damos a un bebe para que manipule y explore sin nuestra intervención.
  • Se pueden llenar de agua o no.
  • Diferentes tamaños: botellas de dos litros, de litro y medio,

¿Qué se puede trabajar con ellas?
  1. Aspectos motores: sobre todo a nivel de motricidad fina (sacudir, pasar de una mano a otra, coger la botella que le damos,...).
  2. Educación visual: el niño sigue con la mirada el movimiento de la botella o de los objetos que hay dentro de ella, reconocimiento de formas y colores,...
  3. Educación auditiva: identificar si suena o no suena, seguir el ritmo de una pieza musical agitando la botella,...
  4. Lenguaje: los más mayores hablan sobre las botellas, describiendo lo que pasa con las diferentes botellas e introduciendo vocabulario nuevo.
  5. Desarrollo social: con este material se crea un espacio y un momento de encuentro con otros niños al compartir las botellas y lo mismo pasa con el adulto (aunque debe de primar la actividad del niño sin la intervención del adulto).
  6. Lógica matemática y lectoescritura: se pueden trabajar conceptos numéricos, letras y colores pidiendo al niño que cuente el número de canicas que hay en una botella, o que encuentren artículos en la botella que comiencen con una letra determinada. 
  7. Desarrollo de la atención y la memoria
¿Cómo se hacen las botellas sensoriales?

1. Escoge una botella de plástico vacía y lávala bien. Es importante que nos fijemos en que vaya bien limpia.
2. No os olvidéis de retirar la etiqueta.
3. Llena la botella con los elementos que queráis. 
4. Pega la tapa con cola y asegúrate de que vaya bien cerrada. Se puede colocar un poco de cinta de colores en la tapa para asegurarnos de que vaya bien cerrada.

¿Cómo las podemos usar? 

Echa todas las botellas en una cesta y colócalas en un rincón de clase o casa al acceso de los niños o busca una distribución en el espacio que resulte atractiva para los pequeños (por ejemplo se puede crear una instalación con ellas).
Es importante dar pie a la actividad libre del niño con este material. El adulto puede motivar para que el niño haga algunas acciones: rodar, agitar,...
Otra opción que se puede hacer con los más mayores (más de 18 meses) es que las hagan ellos.

¿Qué materiales necesitamos?
  • Botellas de plástico (de diferentes tamaños y formas).
  • Pegamento
  • Cinta adhesiva (opcional).
  • Whashi tape (opcional).
  • Materiales para rellenar: piedras, ramas, hojas, plumas, botones, bolas de algodón, purpurina, juguetes pequeños, champú, aceite, especies, canicas, papeles de diferente tipo y colores,... 

Beneficios
  • Canaliza las emociones negativas.
  • Libera las tensiones acumuladas.
  • Disminución de la sensación de ansiedad, frustración o enfado. 
  • Calma al sistema nervioso central.
  • Este método puede utilizarse cuando un niño haga berrinche, esté muy agitado o distraído, puede utilizarse en niños con hiperactividad, con problemas de conducta, con algún trastorno e incluso para calmar a un adulto, ya que el agitar libera la tensión y el ver como baja la diamantina da una sensación de calma


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